Introducción:
Todo ese ruido tan superficial, ¿puedes oírlo?. Yo sí, y puedo decirte que pertenece a personas de mentes libres. Eso es distinto a mi caso, yo soy prisionera. Mi mente esta ocupada en ti.
Tu mirada, tu voz, tus abrazos, son solo parte de tu yo completo que me capturó, son parte de tu yo completo que ahora extraño, necesito y quiero.
El simple susurro de tu nombre me estremece, el recuerdo de caa una de tus palabras, preguntas o respuestas aumenta la necesidad de sentirte cerca una vez más. Pero ésta solo se ve reflejada en una sonrisa que para muchos puede ser estúpida, pero es que ellos no entienden, no entienden quien eres, lo que veo en ti, lo que siento por ti. No entienden que iluminaste mi vida y que cada vez que estoy contigo estoy mas completa, pues ese vacío que tenía y que la tristeza llenaba parece que solo lo podías llenar tu, y te seré honesta, eres mucho mejor de lo que imaginé que podría ser ma lmedicina que curara mi corazón.
Afortunada o desdichadamente, me ha sido imposible sacarte de mi mente y esperar ansiosa a verte otra vez, y lo mas preocupante y que asumo me ha producido miedo, es que fué inevitable proyectar un mundo futuro contigo, y te cuento que se ve bien, muy bien.
Esta noche es decisiva, despues de hoy, no te podré ver en un tiempo, en el mejor de los casos, esta semana de distancia sera una tortura a la espera de volverte a ver lo antes posible, en el peor de los casos, sabré que despues de hoy no te volveré a ver más y los momentos vividos hasta ahora tendrán que ser suficientes para sustentar mi fuerza y que el vacío no me consuma, sino que mantenga una esperanza para saber que chicos como tu existen, probablemente mejores, y que tarde o temprano lo encontraré. Pero en este momento solo te quiero a tí, a nadie mas. Espero que la estrella fugaz y mis deseos no me fallen, necesitamos una oportunidad juntos.
Nada
Descenlace.
Las peores heridas son las que no se pueden ver, esas que duelen pero no pueden pedir auxilio, nadie las ve, solo las siento.
Hoy un agujero en mi pecho, una herida justo en medio del corazón, otra más , pero hoy solo ésta duele.
Me hiciste daño, te quiero más de lo que creí, me mentiste como ni en sueños pude pensar que lo harías, y me heriste de una forma que creía imposible.
Es que, ¿que puedo poner en reemplazo de todo aquel mundo que imagine contigo?, ¿Que puede rellenar el vacio doloroco en medio de esta herida?
Toda la hisotria tiene una parte irónica, y es que soy tan estúpida que siento que el único consuelo que podré encontrar será entre tus brazos, los mismos del mentiroso que se apoderó de mis sentimientos y me hizo esta herida.
Te extraño, duele, te quiero, te necesito. ¿Debo decir adiós?
Introducción - Nada - Descenlace
viernes, febrero 20, 2009
Publicado por
D. M.
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viernes, febrero 20, 2009
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