
Eran dos niños que se conocieron de niños. Ninguno de los dos sabía mucho de la vida en ese entonces.
Áyala jugaba bajo un árbol con su amiga, y entonces Eishen llegó. Él también quería divertirse y reír. Entonces, Áyala y Eishen se hicieron amigos.
Jugaban muy a menudo y, con el paso del tiempo, los juegos se transformaron en caminatas, y las caminatas en largas conversaciones. Jugar durante las tardes pasó a noches enteras juntos, pero jamás dejó de ser la mejor entretención.
Entre ellos se producía lo que algunos llaman 'química' y otros una excelente conexión. Pero, en cualquier forma, podían pasar horas, pero el tiempo se detenía mientras ellos reían, lloraban, descubrían dificultades en sus vidas, problemas, cosas extrañas, cosas nuevas. Áyala y Eishen crecían y conocían un nuevo mundo sin siquiera estar conscientes de ello.
Lamentablemente, mientras crecían y caminaban juntos hacia el futuro, no esperaban que el futuro haría cada vez más difícil sus conversaciones y pasar tiempo juntos. Es que, el mundo de hoy se encarga de hacer olvidar a las personas lo que les importa en realidad y mantenerlos ocupados en lo irrelevante.
En una de esas muchas noches de largas conversaciones, ya lejanas en el pasado, pactaron un lugar secreto, donde siempre podrían encontrarse, donde nadie los pudiese encontrar ni molestar. Un espacio iluminado en el cielo, que era su refugio donde sus almas podrían viajar y encontrarse siempre.
Una noche, Áyala sentada bajo ese mismo árbol donde conoció a Eishen, pensaba. Desde que se conocieron hasta entonces, sólo habían pasado algunos años. Era un tiempo corto y tan extenso, plagado de recuerdos. ¿Cómo era posible, que las personas pudieran cambiar tanto mientras crecían?. En esencia ellos seguían siendo los mismos niños, con el mismo carácter y el mismo cariño, pero el mundo llena a todos de pensamientos y nuevos aprendizajes, que abren las mentes a mucho más.
Los días en que sólo importaban los colores y no ser derrotado en juegos de batalla, habían quedado atrás. La mente de Áyala ahora iba mucho más lejos, y mirando a su punto de encuentro secreto en el cielo, se preguntó cuál era su misión aquí. No estaba convencida y se negaba a creer que su existencia fuera tan limitada a nacer, crecer, estudiar, trabajar, reproducirse, trabajar mas, jubilarse y morir. Entonces ya estaba convencida que debía hacer algo para mejorar el mundo. Pero, ¿qué?.
Entonces pensó en Eishen. Siempre tan introvertido, y a pesar de todo tenían una confianza única, y se conocían tan bien. Pero siempre hubo en él una parte de misterio, que probablemente ni siquiera él conocía.
"Eishen & Áyala". I- Desde el primer encuentro
Publicado por
D. M.
en
miércoles, agosto 26, 2009
0
comentarios
Condena a Libertad

Prisionera
hay cadenas en mis brazos
en mi mente y corazón,
empezó la acción
el tiempo elimina la expresión
la borra de mi mente
la esconde en la oscuridad
la aleja de mí
no me quites lo que soy
no me dejes ser otra
no alejes mi reflejo de mí
mi nombre, mi canción, mi color
El sonido, las palabras, mi voz
lo que veo, ¿lo que huelo?, ¡lo que siento!
hay tanto que mostrar
en mi mente hay tanto por lo que trabajar
Es como una diversión incesante
no podría detenerme
pero el tiempo tira la cadena
me lleva a la realidad
Debo partir, la rutina me espera
aprender lo que no es relevante
hacer lo que por deber debo
pero por querer, no debería
Es obedecer a la pasión, a mi interior
o al tiempo y la sumisión
la torpeza del humano
perder su esencia sin darse cuenta
Aquí estoy, ¿puedo detener esto?
¿puedo rescatar mi esencia?, ¿puedo ser yo?
Buscaré la llave, me liberaré de mis cadenas
buscaré mi propia dirección
Hay mucho que mostrarle al mundo
quiero abrirle los ojos a muchos más
que vean el mundo que yo veo
que sientan todo lo que yo puedo sentir
Que sonrían sin razón y olviden las reglas
los deberes, ¡que empiece la acción!
ya basta de rutina
improvisemos por sentir
No quiero actuar más
por el reloj y el calendario
ahora viviré libre
por mi alma y corazón
Publicado por
D. M.
en
domingo, agosto 16, 2009
0
comentarios
Una Nueva

La ciudad es de ellos
hablan del resto
mienten, se engañan
se aman, se olvidan
se recuerdan, hacen nada
La ciudad es suya
soy como un pez
que intenta caminar
o tal vez un humano
que intenta volar
Este es su lugar
yo me voy
no aprendí su idioma
no me pude expresar
no los pude escuchar
Publicado por
D. M.
en
miércoles, agosto 05, 2009
1 comentarios