
Quien no se ha enamorado, no podría saber en realidad qué es el miedo. Estar enamorado no es siempre una sonrisa, también puede ser un terror.
Es increible, como tu vida puede llegar a depender de alguien más, quedando vulnerable en una cuerda floja, pudiendo caer en cualquier momento.
No sé cuanto tiempo más pueda respirar. Ya se hace difícil, la esperanza se agota, el aire se desvanece y digo una y mil veces "hoy esto terminó", pero vuelvo una y mil veces más.
Estoy amarrada sin cadenas, condenada en libertad. La aparencia independiente y libre está presente. Mi condena es invisible, nadie adivinaría qué hay en realidad en mi. Tal vez, ni siquiera yo.
Contengo las lágrimas que no pueden explicar al mundo por qué ruedan por mis mejillas. Contengo las palabras que no sé como decir ¿Quién me entendería?, si yo me escuchara no podría entenderme. En realidad, esto no se puede entender, sin padecer el sentimiento.
Nada es suficiente, Los colores no sorprenden, las sonrisas no me bastan, el mundo no consigue superar lo que me falta.
El aire se desvanece
lunes, febrero 15, 2010
Publicado por
D. M.
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lunes, febrero 15, 2010
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