
Por favor, aléjate. Esta vez no puedo alejarme yo ¿Cuántas veces he dicho eso? Es que no puedo conseguir nada mejor que esto, nada puede hacerme sentir mejor que ver el tiempo pasar junto a ti. Todo mejora, todo se ve mejor, en realidad nada veo, todo olvido. El mundo se aleja. Sólo estás tu, y en ti, me veo a mi. En ti, mi espejo, veo el reflejo de lo que somos, de que queremos, nuestros ideales. Nos reflejamos, tu y yo. Me veo en ti, te veo en mí ¿Inevitable?¿Caer de nuevo? No olvidaré respirar, no dejaré los recuerdos, no superaré las mentiras. Aquellos secretos que dicen todo y sin embargo dijeron nada, se guardaron, me ocultaron el rumbo que debía mi vida seguir. No me dejaban decir adiós, no me dejaban alejarme. Yo solo necesitaba una señal para huir. Necesitaba que me hirieras tanto, tanto para poder correr lejos, para despedirme para siempre. Luego lo hice, y aquí estoy.
Círculos
Publicado por
D. M.
en
martes, mayo 25, 2010
0
comentarios
Detener
Detener el tiempo
es cosa de necesidad
no de momento, no de antojo
es requerimiento
Congelar al mundo
quedar en silencio
nada por delante,
ya bastante a lo lejos
Alejar al mundo, por un momento
conservar mi mente
pintar sentimientos
borrar otros entes
Muévete, aléjate
aléjense todos
ya no quiero a nadie más
ni a ti, ni a aquel otro
Solo necesito soledad
aprender a vivir conmigo
a pesar de que hasta hoy
solo hemos vivido yo y yo
Necesidad de digerir lo vivido
ya todo va tan rápido
que no entiendo dónde estoy
nadie más me encuentre
Debo buscar un buen escondite
y perderme en el camino
para nunca jamás volver
Publicado por
D. M.
en
viernes, mayo 14, 2010
0
comentarios
Temo :)

Ahora sí siento como si fuese un renacer, un nuevo intento. Empezando de cero. Creo que no podré ser la misma, tal vez sea bueno o malo, que se yo. Ya no confío tanto, ahora temo a las personas, temo a sufrir otro daño, estoy frágil, pero estaré bien si me mantengo distante. Estaré bien si no confío y temo.
Vendrán mil amaneceres más y los miraré sola en un monte, y luego de varias aventuras en el día, veré el atardecer, sonriendo conmigo, solo conmigo. Yo conmigo, estamos bien juntas, no necesitamos a nadie más. Juntas no hay temor.
Esto es tan como libertad, se siente tan bien. Al parecer tenía que tocar fondo, muy fondo para renacer. Al parecer, tenía que sufrir tanto y mucho más de lo que creí soportar. Al parecer se me tuvo que caer el mundo encima y que todos me empujaran a un vacío y yo caer, encontrar alas en el descenso y renacer. Ahora vuelvo a tocar el piso en mi tierra con una sonrisa, libertad, felicidad y temor. No cobardía, pero si desconfianza, que me hace valorar día a día, a cada persona que vale y nada más.
Por lo tanto, por ahora, no confiaré en ti, no quiero, no debo, no puedo. Pruébame que si puedo y lo haré. Por ahora sólo viviré así.
Publicado por
D. M.
en
miércoles, mayo 12, 2010
0
comentarios
Re-capacitación 100
La entrada 100... tantas palabras ilusas, inocentes. Tantos sueños, deseos y sentimientos que no me llevarían a ningún lado. Tanto tiempo dando vueltas en el mismo círculo. Que tonta fui, que tontería.
Estoy molesta conmigo,con el mundo, y me ha hecho tanta falta la capacidad de leer mentes. Jamás quise hacer daño a nadie, y sin embargo, lo hice, incluso a mí.
Esta maldita incapacidad mía de ser paciente ¿Por qué no pude esperar? Siempre arruino todo, incluyendo mi vida. ¿Cómo fui tan ciega e ilusa que no vi la presión que generé?
Era cosa de tiempo, alguna vez lo cuestioné. Hoy me aseguré de ello, vaya error. Que tristeza, que decepción. La desilusión más grande, pero al parecer era lo necesario para recapacitar. Este balde de agua es lo único que pudo hacerme entender las cosas, a través del dolor. Creo que no había otra forma y creo que aún estoy en shock. De creer a afirmar algo, es tan distinto. Es como entre los sueños y la realidad. Lo pensé, y tantas veces, pero solo creí que era parte de mis locas ideas. Cuanto error, como desearía arreglar algunas cosas, como desearía no cometer tantos, que alguien me lo hubiera dicho.
Ya es tarde, lo arruiné todo. Hice daño a personas, me hice daño a mi. Todo por mi maldito egoísmo que no me dejó ver más allá de lo que yo quería (o creí querer), en realidad ¿que habría obtenido?, no podía ganar nada. No había nada que ganar, nada estaba en concurso, nada había para mí, y sin embargo ahí estuve tanto tiempo en esa competencia, compitiendo conmigo misma, con nadie, por ganar a nadie, por perder el tiempo, por perder la vida.
Es muy duro, muy duro enfrentar la realidad. Es tan difícil, ya no se como caminar. Estoy detenida en el tiempo mientras la vida sigue, ya no sé qué hacer. Mejor me quedaré aquí sentada un rato. Avanzar sin pensar podría ser peligroso. Sólo se que no puedo volver a lo que solía hacer. NO PUEDO, no volverá a suceder. No le volveré a hacer daño, no presionaré más. Lo siento tanto, soy tan idiota. Lamento habernos hecho tanto daño a los dos.
Publicado por
D. M.
en
jueves, mayo 06, 2010
0
comentarios
El Huésped
Todo aquel que haya sufrido, quien haya derramado una lágrima o haya sentido que su corazón se detiene por un instante, causando un extraño dolor en el pecho, puede identificarse con lo mismo: Dolor
Esa sensación que te puede estremecer una y otra vez cuando vengan los recuerdos, pues con estos, vuelven también los sentimientos y se revive la causa que generó a este dolor. La escena se repite muchas veces, hasta que el efecto disminuye, o tal vez simplemente nos acostumbramos a la presencia de ese dolor. Bienvenido, nuevo huésped.
Entonces parece su estadía será eterna y vivirá con nosotros e irá donde quiera que vayamos. Podría ser hasta un mejor amigo, siempre presente, con nosotros hasta la muerte o incluso en nuestros sueños. Atormentándonos y convirtiéndolos en pesadillas.
El dolor, amigo, compañero. ¿Mala compañía?, tal vez. Para bien o para mal, nos ayuda a aumentar y afirmar ese escudo protector, o tal vez sólo aumenta nuestra inseguridad que nos hace actuar más precavidos, pues, nadie quiere más de esos huéspedes. Con uno es suficiente, y generalmente nunca es uno, sino que trae a sus primos y amigos, y ahí se quedan. Nadie los moverá, y la consecuencia sólo será que tú cambiarás.
Publicado por
D. M.
en
miércoles, mayo 05, 2010
0
comentarios