
Es como si volviera a la misma historia una y otra vez, pero es que esta historia no parece ser la misma. Siempre creo que será diferente.
Me atrevo a confesar que la esperanza es mi mayor defecto, nunca la pierdo. Lo he intentado, lo juro, he intentado rendirme una y otra vez, dejar todo en el pasado, olvidar mis sueños. He intentado hasta olvidar, pero al parecer nada funciona.
Uno de estos dias, tomé una de esas decisiones drásticas que no acostumbro a tomar; y llevarla a cabo creo que fue mas doloroso aún que la posibilidad que mi corazón terminara roto.
Esta vez nadie lo rompió. Entre sus latidos inocentes, me saqué un pedazo sin previo aviso. Nadie me hirió, evité el daño, o al menos lo intenté.
¿Gané la batalla?, ¿Este sentimiento de vacío que ahora tengo es símbolo de victoria?. Creo que no, y lo creo porque a pesar de haberme sacado un pedazo de corazón, a pesar de este vacío, la esperanza no murió del todo. Sé que estubo ahí, y aun puedo olerla.
Aun peor, como si fuera un virus, aun afecta a mi mente tomando mis pensamientos, creando ideas, inventando nuevos planes, buscando otra solución. Es como si no hubiera quedado conforme con mi desición de escapar.
La esperanza no acepta la derrota, siempre estube de su lado, pero esta vez me fui de lado de la resignación y acepte que no podía ganar. ¿Me engañé a mi misma?, La esperanza me tomó por sorpresa, actuó sigilosa y ahora me ataca débil por falta de un pedazo de mi corazón.
Puede resultar increíble y hasta estúpido creer que en realidad aún hay esperanza. Sueño con un milagro, la esperanza volvió a ganar. Esta vez perdí un pedazo de corazón y el resto terminará roto.
Ataque Esperanza
lunes, marzo 09, 2009
Publicado por
D. M.
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lunes, marzo 09, 2009
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